
Este viernes 16 de octubre de 2026 será un día profundamente especial para la familia Taeño. El municipio de Pinto homenajeará, a título póstumo, a uno de sus vecinos más ilustres y entrañables: Julio Taeño Velasco, conocido por varias generaciones como el «Doctor Taeño».
Un justo reconocimiento para quien ha dejado una huella imborrable en Pinto, siendo ejemplo y referente en las últimas décadas gracias a su humildad, su cercanía y su inmenso corazón.
Por este motivo, y recogiendo el sentir popular de vecinos, amigos y familiares, la corporación municipal ha querido que la memoria de Julio quede grabada para siempre en el callejero pinteño. Lo hará en forma de plaza, ubicada junto al centro médico de ASEPEYO, entre las calles Joan Miró y Salvador Dalí. Un lugar lleno de simbolismo que mantendrá vivo el legado del Doctor Taeño.
Fuimos muchos los pinteños y pinteñas que tuvimos la fortuna de cruzarnos en su camino, compartir una charla y aprender de su generosa visión de la vida. Por ello, nos corresponde a nosotros poner en valor todo lo que aportó para hacer de este mundo un lugar más humano, lleno de amor, ternura y respeto. Este 16 de octubre se escribe una página dorada en la historia de nuestro municipio, celebrando la vida de quien tanto nos dio.
JULIO TAEÑO, UN PINTEÑO DE PRO

El apellido Taeño es sinónimo de Pinto. Desde los recordados abuelos Julio y Carmen, pasando por Julio padre, Pepi, Angelines, su mujer Mariló, su hermano Javi, su «otro hermano» Eladio, y sus hijos Adriana y Julito, junto a su yerno Jorge. La familia Taeño ha sido, es y será pilar fundamental de nuestra villa.
Julio Taeño Velasco nació en Madrid el 9 de julio de 1963. Siendo apenas un niño se trasladó con su familia a Pinto, por aquel entonces una pequeña localidad en crecimiento al sur de la capital.
Inició su etapa escolar en «Las Teatinas» y continuó en los Escolapios de Getafe. Más adelante formó parte de aquella primera generación que cursó el Bachillerato en las aulas del Colegio San José, compartiendo pupitre con jóvenes pinteños y parleños. Allí, «Julito Taeño» ya despuntaba con unas calificaciones sobresalientes que presagiaban un brillante porvenir.
EL JUGADOR DEL REAL MADRID QUE ELIGIÓ SER MÉDICO

Apasionado absoluto del deporte, y muy especialmente del baloncesto, Julio dio sus primeros botes entre el baloncesto pinteño y el Club YMCA. Su talento y disciplina física le abrieron las puertas del equipo júnior del Real Madrid (1980-1981), llegando a proclamarse campeón de España juvenil en 1982 en Guadalajara, siempre compatibilizando la alta competición con sus libros. Tras su paso por la cantera blanca, compitió en Primera División con el Caja de Guadalajara entre 1982 y 1984.

Sin embargo, su madurez y vocación le hicieron dar un paso a un lado en el baloncesto de élite para volcarse en cuerpo y alma en la Medicina. Jamás abandonó las pistas ni el amor por el baloncesto local: vistiendo los colores del Baloncesto Pinto Roypas alcanzó la 2.ª División Nacional, un hito deportivo local que cimentó las bases del actual Pintobasket.
En 1983 inició sus estudios en el CEU San Pablo y se licenció en 1989 por la Universidad Complutense de Madrid, demostrando que la disciplina del deporte y la excelencia académica caminan siempre de la mano.
UN ENAMORADO DE SU FAMILIA

A su lado, como motor de vida, estuvo siempre María Dolores Muñoz Molina, ‘Mariló’, entrelazando sus vidas con la complicidad de quienes están predestinados a encontrarse. Como si el destino les hubiera unido por ese mágico hilo rojo que aparece en aquellas parejas únicas destinadas a amarse para siempre.

Se conocieron en septiembre de 1979 durante aquel curso de 2.º de BUP: apuntes compartidos, risas y paseos en una mítica Bultaco Pursang 125 rumbo a «La Luna«, hizo que ambos descubrieran que lo suyo era un amor para toda la vida. Su noviazgo oficial arrancó en enero de 1980 en la discoteca pinteña «Terpsícore», al compás de los guateques de aquella época, y culminó en julio de 1989 con el «sí, quiero» en la Parroquia de Santo Domingo de Silos, fiel testigo de una historia de cuento.

Egipto fue el inicio de su pasión compartida por viajar, una afición que mantuvieron intacta tras el servicio militar de Julio como alférez médico en Alicante. En 1990 la llegada de su hija Adriana colmó el hogar de felicidad, sumándose veranos inolvidables en la sierra abulense, en el pequeño pueblo de Peguerinos junto a Eva y Eladio. En 1997 nació «Julito junior«, completando una familia unida que recorrió medio mundo: Cuba, República Dominicana, Nueva York, California, Francia, Alemania, Portugal, los Países Bajos, Austria, Italia… cada viaje era una experiencia única y una nueva oportunidad para vivir y reír juntos.

Todo ello guardaba un secreto. En cada destino quedaba la impronta de Julio, minucioso planificador que disfrutaba trazando itinerarios con un rigor y un cariño inigualables.. Ni los expertos de las Guías Lonely Planet.
UN EJEMPLO DE SUPERACIÓN

La vida puso a la familia a prueba con extrema dureza. En 2021 arroparon a Mariló frente al cáncer de mama con una entereza ejemplar. Un golpe durísimo para toda la familia, pero la fuerza y la unión de «Los Taeño» pudo con el terror de la enfermedad. Apenas un año después, en 2022, la enfermedad golpeó al propio Julio. El 15 de julio de 2023 se despidió dejándonos una lección imperecedera de coraje, serenidad y gratitud hacia los suyos. Un marido, padre, hijo, hermano, amigo ejemplar…dejando un gran legado y un sinfín de anécdotas. Una buena persona, de las de verdad, auténtico como ninguno.
Tuvo el inmenso regalo de acompañar hasta el altar a su hija Adriana en su enlace con Jorge, un pinteño que ya era uno más de la familia. Una despedida ejemplar, como fue él, llena de cariño, amor y emociones que quedaron guardadas a fuego en el corazón de la familia Taeño. Un recuerdo imborrable de una persona que sigue muy presente por todo lo que ha representado para su familia y para los pinteños.

Aquel día Julio y Mariló disfrutaron como en aquella primera cita. Fueron conscientes de la gran familia que habían construida fundamentada “en una vida hermosa, llena de personas maravillosa que, sin saberlo, habían dado forma a la historia de su vida” (Mariló).
EL DOCTOR TAEÑO

Su trayectoria profesional fue el reflejo de una vocación sin límites. Como no podía ser de otra manera, Julio comenzó cubriendo suplencias en el Centro de Asistencia de la Seguridad Social de Pinto, compaginando noches de guardias y días de urgencias con cirugías del aparato digestivo en el Hospital de La Princesa y guardias de fin de semana en el Hospital San Camilo junto al Dr. Jesús Monedero.
En 1992, de forma casi simultánea, decidió emprender y fundó en Aranjuez la Clínica Atlas junto a su colega de carrera Fernando Terrancle, centro que sigue siendo referente en la zona sur de la Comunidad de Madrid. Casi a la par, asumió la consulta de la mutua ASEPEYO en Pinto, tomando el relevo del recordado doctor y vecino de Pinto, Dr. Miguel Marín.
Durante cerca de tres décadas (1994-2023) Julio dejó su huella en el centro ASEPEYO de Pinto. Fue el médico del pueblo: el facultativo al que se acudía buscando cura, pero sobre todo al amigo que ofrecía consuelo, calma y una sonrisa cercana. Querido y respetado a partes iguales.

A su labor asistencial sumó un compromiso constante con el deporte base pinteño: médico en los campamentos y torneos del Club Deportivo AJLA Kárate Pinto, presidido por Luis Roldán —donde se le recordó como un hombre «alegre, proactivo, sensible y divertido«—, además de prestar asistencia en la piscina municipal de Pinto y en el histórico Patronato Deportivo Municipal (PDM), hoy rebautizado como Polideportivo Sandra Aguilar.
LA PLAZA DOCTOR JULIO TAEÑO: UN LUGAR PARA EL RECUERDO

El Ayuntamiento celebrará el merecido homenaje al Doctor Julio Taeño Velasco en una sesión plenaria extraordinaria a las 17:00 horas en el Salón de Plenos de la Casa Consistorial.
Posteriormente, sobre las 18:50 horas, en las inmediaciones de la Clínica ASEPEYO (C/ Salvador Dalí, 8), lugar donde ejerció su profesión durante muchos años, se descubrirá una placa en su honor.

Desde hoy, la Plaza Doctor Julio Taeño será un lugar de encuentro para poder quedar y recordar que Julio Taeño Velasco, nuestro “Doctor Taeño”, sigue más presente que nunca. Una persona que se ganó el derecho a ser historia de nuestra Villa de Pinto.
Gracias por tanto, Julio. Tu recuerdo sigue latiendo con fuerza en cada rincón de nuestro corazón y de todo el municipio de Pinto.







