
El fotógrafo pinteño se sitúa entre los 90 finalistas de más de 5.000 propuestas internacionales gracias a su personal mirada del histórico eclipse solar.
El histórico eclipse solar del pasado 12 de agosto congregó en las inmediaciones del lago del Parque Juan Carlos I de Pinto a unas 2.000 personas. Mientras tanto, a 285 kilómetros, en el pueblo cacereño de Hinojal, se encontraba el fotógrafo pinteño Dani Parra, captando con una sensibilidad especial una de las fotos que está dando la vuelta al mundo. Parra refleja en su portafolio una cuidada atención a la luz, el contraste y la composición, atributos indispensables para inmortalizar un fenómeno astronómico que no se presenciaba en la península con tal magnitud en más de un siglo.

El fotógrafo Dani Parra (@daniparraphoto), afincado en nuestro municipio desde hace 26 años, ha logrado colocar su imagen en el escaparate cultural nacional e internacional tras haber sido seleccionado como uno de los 90 finalistas del concurso «Eclipse Inquieto», una iniciativa impulsada por la plataforma cultural Cultura Inquieta en colaboración con Iberdrola.
Una foto que ha dado la vuelta al mundo. Colombia, Venezuela, Bolivia o México son algunos de los países donde la foto de Parra se ha viralizado. Actualmente tiene más de 350.000 visualizaciones en el perfil del autor y va camino de ser todo un símbolo de aquel 12 de agosto, en gran medida por la difusión que le dieron en Canal Extremadura, que se hizo eco de su hazaña.
Dani Parra, mirada y técnica made in Pinto

Como nos gusta en ePinto, queremos conocer a nuestros vecinos, porque detrás de cada historia hay personas como nosotros, con su vida e inquietudes.
“Para mí, participar en este concurso y ser seleccionado entre miles de grandes profesionales es un reconocimiento al esfuerzo y a la pasión con la que vivo la fotografía”, señala a ePinto Dani Parra.
Como suele pasar, el pinteño tiene más fama fuera que en nuestro pueblo. Aunque no es natural de Pinto, tras pasar por Madrid, Parla y Getafe, hace 26 años decidió comenzar su proyecto de vida en su querida villa de Pinto. Y aquí sigue después de más de media vida, disfrutando de las bondades de aquel pueblo del sur de Madrid que descubrió allá por el año 2000.
“¿Mi mejor foto? Siempre que me preguntan sobre ello, contesto con las mismas palabras: cualquiera que le haya hecho a mi hija África”, una respuesta que reafirma el simbolismo y la sensibilidad del fotógrafo pinteño.
Durante la charla saltan múltiples temáticas: técnica, fotografía, aprendizaje y colegas de profesión. Dani Parra reconoce que, aunque vive en Pinto, prefirió abrir su estudio en el Señorío de Illescas, ya que principalmente sus clientes son de aquella zona. Además, reconoce que en Pinto hay grandes profesionales como Pedro Lorenzo o Isabel Carreño: “Yo tengo un estudio en el Señorío de Illescas y, aunque sea de Pinto, apenas tengo clientes de aquí. En Pinto hay grandes profesionales como Pedro (Lorenzo) o Isabel (Carreño), que llevan muchos años aquí y nunca mi intención ha sido querer entrometerme; hay que respetar los espacios. Allí tengo muchos clientes y entre los compañeros de profesión debemos ayudarnos y, sobre todo, respetarnos”.
Una selección entre más de 5.000 instantáneas

El certamen, convocado entre finales de julio y mediados de agosto, congregó a fotógrafos profesionales y aficionados de todo el panorama nacional e internacional, recibiendo más de 5.000 imágenes.
El equipo editorial de Cultura Inquieta seleccionó únicamente 90 fotografías que destacaron no solo por su técnica, sino por su capacidad para utilizar el eclipse como vehículo poético y creativo. La propuesta de Dani Parra se encuentra entre este selecto grupo, compartiendo galería con reconocidos nombres de la fotografía de autor, astrofotografía y paisaje.
La convocatoria entra ahora en su fase decisiva, en la que se reparten 2.000 euros en galardones entre los finalistas:
- 7 premios por jurado profesional: Otorgados directamente por el equipo de Cultura Inquieta.
- 7 premios por votación popular: Abiertos a la participación del público.

Cualquier persona puede apoyar la fotografía de Dani Parra a través de la galería oficial publicada en la web de Cultura Inquieta, votando mediante el botón «Me encanta» habilitado bajo su imagen (las votaciones se renuevan cada 24 horas).
Un trabajo minucioso para el disparo perfecto

Detrás de una buena foto siempre hay horas y horas de preparación. Y la foto de Dani Parra, seleccionada para el certamen organizado por Cultura Inquieta, no podía ser menos.
Con la ayuda de su amigo de Toledo, José Alberto Real Gallo, y el también pinteño Rafael Monreal, Dani comenzó a orquestar la que sería una foto irrepetible que captaría un instante del eclipse.
“Yo sabía que por aquella zona pasaban muchos aviones, pero no tenía la certeza de que, justo en ese periodo de tiempo tan corto que duró el eclipse, fuera a pasar uno. El destino quiso que así fuera y se pudo dar la foto que buscaba”, rememora Dani a ePinto.
La cronología de la foto no fue sencilla. Primero, junto a sus amigos José Alberto y Rafael, planificaron y prepararon lo que sería la base de la sesión. El pinteño se desplazó al paraje conocido como la Dehesa Boyal, en el municipio de Hinojal (Cáceres), localidad familiar donde estaba pasando unos días.
En este punto, el Instituto Geográfico Nacional situaba el inicio del eclipse sobre las 19:38 horas y hacia las 20:34 horas llegaría a su porcentaje de oscurecimiento máximo, con un 97% aproximadamente. Un periodo muy corto para lograr el objetivo.
El pinteño estuvo desde las 16:00 hasta las 23:00 horas, una larga jornada que le valió para lograr la foto perfecta: “El objetivo era lograr la foto resultante, pero sabía que no era sencillo. Conocía que pasaban aviones por la zona, pero que justo coincidiera con ese momento fue una verdadera fortuna. Al final logré el objetivo; tuve la suerte de que se cruzaron varios y pude elegir la mejor foto”, explica el fotógrafo pinteño.
La icónica instantánea fue tomada con una cámara mirrorless Sony, un objetivo de 400 milímetros con filtro ND de 10 pasos, velocidad de obturación de 1/5000, diafragma f/9 e ISO 50. Todo ello tras disparar 950 instantáneas para esculpir la toma definitiva.
A su alrededor, una amalgama de sonidos silvestres. Dani Parra no estuvo solo: a falta de personas, en mitad de la dehesa aparecieron todo tipo de animales. «Lo vi yo solo, rodeado de caballos y vacas. Los animales tuvieron que flipar con los saltos y gritos de alegría«, rememora Dani.
Una trayectoria llena de éxitos y reconocimientos

La afición de Dani por la fotografía comenzó desde muy pequeño. Con 15 años empezó a colaborar en un estudio en Getafe. 37 años después continúa al pie del cañón intentando captar imágenes irrepetibles.
Books, reportajes fotográficos, exposiciones y el trabajo diario en su estudio del Señorío de Illescas marcan su rutina. Colaboró en sus inicios con Cultura Inquieta, pasó por Instagram en Madrid y colabora habitualmente con entidades sin ánimo de lucro como Síndrome de Down o la Fundación Prodis.

Entre sus proyectos personales más destacados figura «Homeless», una serie donde da visibilidad a las personas sin hogar en Madrid. Esta obra se ha expuesto en espacios como la Fundación Telefónica, Cultura Inquieta o el Palacio de Cibeles. “Casi todos los proyectos tienen un final, pero Homeless es un proyecto que no voy a acabar nunca. Me acerco, empatizo y los intento ayudar dentro de mis posibilidades. Finalmente, cuando ganamos confianza, me dejan fotografiarlos. El 95% accede porque entiende la finalidad”, explica Parra.

Si hablamos de reconocimientos y premios, entre ellos se encuentran: Primer premio La Avutarda, Parla; Primer premio John Deere iberica; Primer premio Samsung España y menciones en varios otros certámenes.
Su nuevo proyecto: «Cáceres, retrata la resistencia»

El pinteño siempre ha sido un defensor de la justicia y la igualdad. Recientemente ha comenzado el proyecto «Cáceres, retrata la resistencia» para poner en valor las zonas rurales de la provincia de Cáceres, la tierra de sus padres. Dani busca inmortalizar a quienes siguen viviendo allí y han rehusado abandonar sus pueblos, conformando “la resistencia” ante el éxodo a las grandes urbes.
El nuevo boom de la fotografía digital

La charla entra en un tema pantanoso. Dani Parra es muy popular entre la comunidad de fotógrafos. En sus redes hemos podido ver fotos increíbles, con encuadres solo al alcance de muy pocos. Junto a ePinto repasó su opinión sobre el gran boom que existe con la fotografía digital y la aparición de la figura del “fotógrafo amateur”. El propio Dani se declara fiel defensor de este nuevo ‘fomo’ de la fotografía, que viene aparejado con la “universalidad de la fotografía para todos”, pero con matices y, sobre todo, con “respeto”.
“Sinceramente me parece muy bien y algo positivo. La fotografía amateur me encanta. Cuando yo comencé en el mundo de la fotografía, en el 1989, era analógico y había pocos fotógrafos. Ahora es todo digital y es más accesible para un gran público. La aparición de fotógrafos amateur es muy bueno, pero tienen que entender que deben respetar al fotógrafo profesional. Es decir, se debe diferenciar la fotografía profesional de la amateur. Si deciden dar el salto y empiezan a comercializar sesiones o reportajes deben cobrarlas y darse de alta en la seguridad social, porque sino devalúan la fotografía y se produce el intrusismo”, analiza el fotógrafo pinteño sobre el gran número de fotógrafos que han aparecido gracias a la accesibilidad de los equipos digitales y al desarrollo de las redes sociales.

En definitiva, con este reconocimiento editorial de Cultura Inquieta, la trayectoria de Dani Parra consolida un hito significativo, proyectando el talento fotográfico de Pinto en uno de los escaparates culturales y artísticos digitales con mayor repercusión en lengua española. Aunque antes de cerrar la charla, nos reconoce y añade que no le gusta compartir en sus redes las votaciones de su foto en el certamen de Cultura Inquieta. Prefiere que sea el público, que de forma objetiva y no por una campaña de publicidad o marketing los que decidan cuál es la mejor foto. No obstante, defiende la propuesta de Cultura Inquieta, ya que es una institución a la que tiene mucho cariño y le hace especialmente ilusión participar y haber sido seleccionado entre más de 5000 fotos presentadas.
Una muestra más de su humildad y humanidad, que hacen de Dani Parra un fotógrafo especial.
Puro ADN made in Pinto






Hola,
Hay otro vecino también entre las
90 mejores fotografías del eclipse. Se llama Alex Resfeber. Creo que deberíais hablar también de él. Ha estado exponiendo fotografías en exposiciones en Pinto y tampoco las habéis cubierto.
Un saludo.
Hay dos pinteños en esta competición, Dani Parra y Alejandro Garcia (Alex Resfeber)