Hablar de Andrés Sánchez Franco es hablar de la historia de nuestro querido pueblo, la historia que nos gusta, que nos hace revivir aquellos años donde se fraguó el Pinto que hoy conocemos.

Andrés, nacido en el mítico barrio andaluz de la Estación Linares-Baeza, está a punto de cumplir 71 años y continúa corriendo por cada rincón de nuestro pueblo con su mejor sonrisa. Además, este pinteño tiene el honor de ser uno de los 8 atletas que han concluido todas las ediciones de la Maratón de Madrid desde 1978, año en el que se celebró la primera carrera por las calles madrileñas.

El pasado 26 de septiembre, el atleta pinteño sumó un nuevo maratón a su particular contador y ya van 43 ediciones de la mítica carrera madrileña. Un verdadero récord al alcance de muy pocos.

El Maratón de Madrid, una tradición que comenzó por casualidad.

“Un par de meses antes de que se celebrada la primera edición de la Maratón de Madrid (21 de mayo de 1978), comenzaron a hacer publicidad en el periódico y en la radio. Un compañero de RENFE y yo nos apuntamos con la intención de hacer 20 kilómetros”. Así comienza el relato de Andrés Sánchez, que junto a José Luis Ramírez, otro vecino de Pinto, tomaron la salida de aquella primera edición del Maratón de Madrid, allá por 1978.

Andrés rememora una tras otra las anécdotas que les ocurrió en aquella primera edición. Desde aquellos autobuses de la EMT con las puertas abiertas por la M-30, que los animaban a la vez que les invitaban en subirse y dejar la carrera, hasta la gran acogida que tuvo la carrera en aquella primera edición: “Nadie se pensaba que se presentarían en la línea de salida tanta gente como así ocurrió. Allí habría unas 8000 personas. Eso fue una locura. Había hasta niños de siete u ocho años”.

Imposible imaginar hoy en día correr por la M-30 o por plena A-5. En aquella época, con infinito menos tráfico, la carrera recorrió alguno de los lugares más emblemáticos de Madrid. Hasta la tercera edición no se limitó la participación a menores de 18 años por ello era habitual ver a “chicuelos” de siete u ocho años en la línea de salida. “Por aquel entonces no había avituallamientos y entonces, íbamos un grupo de corredores por la zona residencial del Paseo de la Castellana y nos metimos a una urbanización de lujo a beber agua. En ese momento, ante tanto revuelo el conserje de la finca salió a sacudirnos y tuvimos que salir corriendo, más si cabe”, recuerda, una de las cientos de anécdotas que guarda en su baúl, entre risas Andrés a ePinto.

Junto a su compañero de trabajo, y también pinteño, José Luis Ramírez, consiguieron recorrer los 42 kilómetros y 195 metros que forman parte del maratón. Desde entonces Andrés no ha dejado de correr. Acumula 57 maratones, 200 medias maratones e infinidad de carreras populares a sus espaldas. “Finalizamos la carrera con tiempos modestos. Pero nosotros veníamos de jugar al fútbol y el correr el maratón de Madrid era más que un reto. Al final llegamos a la meta, pero sufriendo mucho. Desde entonces yo no he dejado de correr y José Luis no ha querido volver a calzarse unas zapatillas de correr”, confiesa entre risas sobre cómo fue aquella primera experiencia por las calles de Madrid.

El maratón de Madrid, un amor para toda la vida.

El idilio de Andrés con el Maratón de Madrid continúa hoy, y esperemos que por mucho tiempo. Desde 1978 se han sucedido demasiadas vicisitudes en la vida de nuestro protagonista y de todas se acuerda. Menuda memoria tiene. “Si tuviera que quedarme con algún maratón, ese sería el del año 92, el año de las Olimpiadas de Barcelona. Ahí realicé mi mejor marca 3:25. Aunque es cierto que no me obsesionaba, mi intención era bajar de 3:30 y ese año lo conseguí”, reconoce Andrés rememorando alguno de los momentos que vivió el año olímpico. Además, en la ciudad condal ha corrido siete veces la maratón.

Aunque no todo ha sido bonito durante estos años: “Una de las peores maratones fue el año que falleció mi padre. Le dio un infarto la semana que se celebraba la prueba. Estuve en Linares tres días casi sin dormir y me subí a Madrid del tirón. No sé ni cómo acabé ese año. Lo pasé fatal”.

Asimismo, Andrés quiere tanto al atletismo y a su querido maratón de Madrid, que incluso en pleno tratamiento de quimioterapia no faltó a su cita: “En 2014 me detectaron un linfoma. Hablé con la doctora y me autorizó a correr, aunque con las debidas precauciones porque tenía mi tratamiento de quimioterapia cada 28 días”, recuerda el atleta pinteño.

En opinión de nuestro protagonista, una de las claves para no haber faltado a ninguna edición es la suerte: “Hacer todos los maratones es también cuestión de suerte, que no te pase nada, lesiones o compromisos personales ineludibles”.

Andrés Sánchez, made in Pinto, aunque nacido en Linares.

Aunque ahora vive en el barrio de La Cristina, muchos años fue vecino del popular barrio de Buenos Aires. Llegó a Pinto a finales de los años 70, tras aprobar unas oposiciones internar de RENFE que le llevaron de vuelta a Madrid, tras pasar por Valencia, Granada, Gerona… “Estuve viviendo unos meses en Villaverde. Luego me enteré de que había unos pisos en Pinto, que iban a ser para trabajadores de Telefónica pero que finalmente salieron a la venta y fuimos muchos los trabajadores de RENFE que nos vinimos a vivir a Pinto. Casi el 70% de los vecinos de la calle Colombia éramos trabajadores ferroviarios”, rememora su llegada a Pinto.

Pinto ha evolucionado mucho, ha crecido desde que yo llegué. Fíjate si ha cambiado, que yo recuerdo llevar a mi hija a ver las ovejas pasar por allí (haciendo referencia a la calle Costa Rica), que había un corralón y las guardaban allí”, explica Andrés sobre sus recuerdos de antaño sobre Pinto.

A su llegada, Andrés comenzó a jugar al fútbol, aunque realmente su pasión por el deporte desde muy joven le llevó a practicar varias disciplinas antes de dar el salto al atletismo: “Comencé a jugar al fútbol, en aquella época comenzó a surgir con fuerza el deporte en Pinto. Montamos un equipo en el barrio, el Buenos Aires. Menudos recuerdos. Pero también he jugado al balonmano, al baloncesto o al tenis. Recuerdo a gente como Alcázar, Lucas Guillén o Otero…menudos años”, explica a ePinto cómo era el deporte en Pinto en aquella época.

A principio de los 80, tras participar en el Maratón de Madrid, Andrés se puso manos a la obra y se implicó en la organización de varias carreras populares en el municipio de Pinto: “Entonces había carreras en todos los barrios. Hemos organizado carreras en la Indiana, Buenos Aires, El Prado, las fiestas del Cristo, en las fiestas de agosto, en la Casa de Andalucía, en la Casa de Extremadura…”.

El alma máter del mítico cross popular del barrio de la Cristina

En los años 90, Andrés y su familia cambiaron de barrio. Dejaron Buenos Aires para dar el salto al barrio de La Cristina. Un barrio que en las últimas dos décadas ha dado un cambio abismal. “El barrio de la Cristina era un barrio pequeño y humilde, pero hacía una de las mejores fiestas de todo Pinto”, rememora Andrés sobre cómo era el popular barrio pinteño en los años 90.

Tras aterrizar en el barrio de La Cristina, se comenzó a celebrar una de las carreras con más tradición en el municipio de Pinto, el Cross popular del barrio de la Cristina”. Con el paso de los años, además se ha convertido en el mejor homenaje que se podía hacer a uno de los atletas con más solera en el municipio y muy amigo de Andrés, José María Torres, que desgraciadamente falleció en 1988 debido a un derrame celebral mientras entrenaba. “Llevamos organizado el cross pues 33 o 34 años. Además, hacemos el memorial en hombre de José María Torres, porque para nosotros siempre está con nosotros en cada carrera que realizamos”, recuerdo algo emocionado.  

Todavía queda mucho Andrés.

Andrés reconoce que no se ha planteado la retirada a sus casi 71, pero ahora prefiere carreras de 10 kilómetros que son más cómodas y sufre menos. Aun así, ya resuena la media maratón de Málaga en diciembre y parece que igual vemos a nuestro protagonista por las calles de la ciudad andaluza antes de que acabe el 2021, sumando una media más a su contador. “Nos plantearon el reto de llegar a las bodas de oro del maratón, pero quedan 7 años todavía y lo veo muy largo. Aunque todo dependerá de la salud. Lo que dé el cuerpo. Hace unos años un periodista me dijo que hasta cuándo y yo le dije hasta el 35º y fíjate hace unos días corrimos la 43º edición del maratón”, confiesa sobre cuándo dejará las zapatillas en el fondo del armario.

Además, afirma que ahora entrena con su “nietecilla”, que será una gran atleta al paso que va. No es difícil verlos juntos entrenar y es una de las fijas tanto en el cross popular del barrio de La Cristina, como en la meta del maratón de Madrid, para hacer los últimos metros con su abuelo. Una estampa que ilustra perfectamente el amor por el deporte de toda la familia.

Quiso aprovechar para compartir alguna de sus reflexiones desde la experiencia con todos los deportistas pinteños que tienen pensando hacer un maratón o una carrera de larga distancia: “El maratón no es una broma. Tienes que prepararlo a conciencia y no vale con entrenar de vez en cuando. Tienes que hacer tiradas largas porque al final sufres mucho y puedes lesionarte o incluso algo peor”. Asimismo, añadió la clave que le ha hecho ser un ejemplo como deportista. “La clave está en la cabeza. Tener voluntad, ser realista y trabajar duro. Los 42 kilómetros se hacen con la cabeza y los 195 metros con el corazón”, puntualiza Andrés, sin perder ese buen humor que le caracteriza.

Desde ePinto agradecer a Andrés Sánchez su amabilidad y poner en valor su figura. Un deportista amateur, que, gracias a su trabajo diario, tesón y sacrificio ha pasado a la historia del maratón de Madrid y a la de su pueblo. Y lo más importante, se ha ganado el corazón de todos sus vecinos de Pinto.

¡Gracias Andrés!

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