Imagen de la nevada en el Parque del Egido tras el paso de la borrasca Filomena

El mes de enero ha comenzado dejándonos unos paisajes blancos, que en Pinto nadie recordaba. La borrasca Filomena ha dejado más de medio metro de nieve en nuestras calles.

Pero, ¿sabías que la nieve y el hielo antiguamente eran un producto muy valorado?

En los siglos XVII y XVIII proliferó la construcción de los conocidos como Pozos de la Nieve. Hoy vamos a conocer cómo era el Pozo de Nieve de Pinto.

Existía en nuestra localidad un Convento de San Francisco, situado donde actualmente está el edificio conocido popularmente como “los Huesitos”. Este convento fue construido por Enrique III de Castilla en 1442 y se dice que anteriormente fue de Templarios. El convento, como era costumbre entre los franciscanos, estaba situado a las afueras del núcleo urbano. Estuvo ocupado por una treintena de frailes franciscanos que abogaban por la pobreza absoluta.

Detalle del plano de Pinto de 1858 donde se observa el “Convento arruinado de S. Francisco” que existió en nuestra localidad

Durante la invasión napoleónica el convento de los franciscanos fue arruinado y expoliado en represalia por haber estallado un depósito de municiones francés, situado muy próximo al convento. La explosión por parte de los españoles de este polvorín fue de tal magnitud que originó un embudo, que posteriormente fue utilizado como pozo de nieve.

El pozo de nieve estaba en uno de los límites de la finca llamada “Viña Canal”, de muchas fanegas de terreno propiedad de Los Canal, antiguos hidalgos de Pinto. La finca estaba situada entre la actual A-IV y el límite del antiguo caserío, llamado por sus vecinos “Fronteras”, barrio de “Portugal”.

El embudo del pozo de nieve, que actualmente estaría situado entre el parque del doctor Alejandro Vallejo y los chalets de la calle Triana, existió hasta el año 1990, fecha en la que se urbanizó el barrio de Puerta de Pinto. En este pozo se acumulaba nieve y hielo para las necesidades del año y verano, aplicaciones médicas, refrescos y otros menesteres. El pozo de la nieve tenía unas dimensiones muy grandes, con 10 metros de diámetro y otros 10 metros de profundidad.

Funcionamiento y estructura de los Pozos de Nieve

En los pozos se acumulaba la nieve y se apisonaba formando capas que eran separadas entre sí por paja. Este proceso continuaba hasta llenar el pozo con el fin de disminuir el espacio que ocupaba y de conservar el hielo el mayor tiempo posible.  Los pozos tenían que estar recubiertos de piedra o ladrillo, contaban con un desagüe en el fondo y estaban protegidos por un techado. Los pozos quedaban preparados en invierno y eran usados durante los seis meses de mayor calor. Su uso tenía diversos fines; médicos, culinarios o lúdicos. El hielo se utilizaba como remedio terapéutico, cortaba hemorragias, antiinflamatorio para mitigar efectos de las fiebres, conservación y transporte de alimentos, fruta, carnes, pescados, lácteos o medicinas.

Trabajadores recogiendo la nieve para depositarla en capas apisonadas en el interior del Pozo de la Nieve

También debió de existir un segundo pozo de nieve en Pinto en el Raso del Nevero, nombre que adoptó en la segunda mitad del siglo XIX por este motivo, ya que anteriormente era conocido por Raso del Cura.

La progresiva implantación de fábricas de hielo en diversas ciudades españolas a partir del año 1890 supuso el final para estos neveros artificiales.

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