¡Muy buenas tardes, oyentes!

Les habla su narrador de confianza para contarles lo que ya es historia viva del fútbol de barrio: ¡Los partidos en el barrio de la Cristina!

Hoy, once aguerridos futbolistas saltan al terreno de juego improvisado en el campo de la huerta de Adolfo, sí, ese que aparece en Google maps si uno afina bien los caminos, para disputar mucho más que un partido: ¡El orgullo del vecindario!

Ahí están, uno a uno, formando el once de la Cristina: Juanito, el portero; Eulogio, Antonio y Juan Rodríguez Tablas; Paquito, Chemi y su hermano menor, Nandi; Joselito, José Collado, Carlos González Moreta y Cuchillo. Juventud, coraje y botas cargadas de ilusión.

Enfrente, el barrio de la Indiana. Equipo compacto, mirada firme y con Fernando al mando desde la banda, ejerciendo de míster, estratega y voz de mando.

Prometen, ojo al dato, una auténtica paliza futbolística. Pero ya saben, amigos: en los campos de juego, las palabras se las lleva el viento… y el balón dicta sentencia.

El terreno de juego, digno de las grandes gestas rurales, ha sido trabajado por jugadores y aficionados. Líneas marcadas con cal, porterías de travesaño artesano, cada rincón preparado con mimo. Aquí no hay lujo, pero sí pasión. Equipaciones rojinegras frente a azulonas, y un balón reglamentario que brilla como si fuese final de campeonato.

No hay árbitro. No hay silbato. Aquí cada falta se debate, cada gol se defiende con argumentos y cada decisión se toma a viva voz. Fútbol en estado puro. Justicia vecinal. El premio es mayúsculo: El vencedor se ganará el derecho a presumir del mejor barrio futbolístico.

Prepárense para un escenario de precisión técnica, de regates imposibles, de disparos con alma y destellos que quedarán grabados en la memoria colectiva. Que la imagen no pierda credibilidad, porque aquí cada jugada se vive como si la estuvieran retransmitiendo las grandes voces de la radio deportiva.

¡Arranca el partido en la Cristina!

Balón al centro… ¡y que ruede la pelota!

José Juan López Cuchillo.

El Rincón de Cuchillo (ePinto)


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